Los insultos y los ataques venden eso no se discute. Los medios de comunicación lo entienden bien y por eso al hablar de política se convierten en los lleva y trae de las provocaciones que se lanzan los políticos. Mientras tanto muchos colombianos siguen estos novelones y hasta se meten en el ring de pelea, si no es dando golpes, alentado a los contrincantes para se den más duro.
Y es que en este país para que le pongan atención a un cristiano primero tiene que pelear o quitarse la ropa o caminar descalzo y encadenado por todo el país… Los ejemplos sobrarían. Lo cierto es que una vez alcanzada la popularidad se puede volver a la cordura, porque tanta peleadera también hastía y más ahora cuando se acercan las elecciones presidenciales y lo que necesitamos es escuchar propuestas que apunten a mejorar el país.
Llegó el tiempo de las propuestas, que aunque no salen mucho por televisión, se escucharon en el auditorio Juan Pablo II de la Universidad Pontificia Bolivariana cuando el candidato del Polo Democrático, Gustavo Petro, se concentró en las ideas que tiene para alcanzar un país con menos desigualdad social.
Con todas las sillas ocupadas y estudiantes hasta en el suelo el candidato aseguró que el problema del país no eran Las Farc sino la desigualdad social, entendiendo a la primera como una consecuencia de la segunda. Ya era hora de que Colombia escuchara algo diferente a lo que Uribe dice todo el día “Las Farc son unos narcoterroristas a los que hay que exterminar” y, aunque el calificativo les encaja bien y no han sido precisamente la voz del pueblo, hay que entender que por más golpes que las fuerzas militares le den a la guerrilla ésta nunca se va a acabar mientras que los empresarios y los políticos se sienten a robarse la plata de los colombianos y los campesinos y los obreros lleven del bulto.
Las manera de exterminar a la guerrilla no es dando bala, es dando más oportunidades a la gente, es fortaleciendo la educación superior. Petro afirma que una persona puede mejorar su calidad de vida cuando tiene tres condiciones fundamentales: sabe hacer algo, tiene en dónde y con qué. El primero apunta a la educación, el segundo al espacio y el tercero al dinero.
Para darle a los colombianos estas condiciones el candidato plantea crear una universidad pública con más cobertura, para dar el espacio asegura que hay 11 millones de tierras fértiles inutilizadas en Colombia que pasarían a manos productivas, además propone que el gobierno le cambie la extradición a los narcotraficantes por la entrega de tierras que deberán quedar en manos de los campesinos. Para dar el dinero propone fortalecer los bancos públicos, pues asegura que ahora no se les presta a los pobres. “El hombre más uribista del mundo, Luis Carlos Sarmiento, no le presta a los pobres” dice.
Suenan razonables las propuestas, le dan un aire a lo que venimos escuchando. Habrá que escuchar las demás aunque nuestra capacidad de confiar esté cada vez más deteriorada. Ya estamos cansados de escuchar propuestas bonitas, pero que sólo sirven de telón para llegar al poder.

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