domingo, 9 de mayo de 2010

El Periodismo de opinión, la realidad desde distintos puntos de vista.

Susana Moncada López

En cualquier país es inadecuado pensar que sólo con la divulgación de las noticias a través de los medios se ha cumplido con el deber de informar a los ciudadanos y de darles elementos para que definan y construyan sus opiniones. Es necesario que la información se interprete para que así las fechas, los datos y los personajes trasciendan. Por esto el Periodismo de Opinión es importante en el país porque le permite al ciudadano acercarse a las interpretaciones de los hechos desde distintos puntos de vista.

Las noticias son un principio, son el insumo que se necesita para hacer interpretaciones y juicios de valor que, por su puesto, deben sustentarse en el conocimiento del tema, pero sobretodo requieren de una gran responsabilidad.

Esta es quizá la palabra más importante a la hora de emitir un juicio de valor sobre algo o alguien: la responsabilidad. A pesar de esto algunos columnistas lanzan juicios severos que nos son justificados adecuadamente en sus textos, como si la libertad de expresión fuera una excusa válida para incurrir en imprecisiones o para evadir responsabilidades ante juicios que se fundamentan más en la emoción que en el peso de los argumentos.

Opinar no es tan simple como algunos creen, se necesita de la reflexión, de la investigación y además de la humildad. La claridad y la solidez no deben confundirse con la arrogancia. Además es válido preguntarse ¿Qué tan pertinente es que las opiniones personales se escriban en términos absolutos, como si la propia opinión fuera la única correcta entre las demás?

Al leer algunas de las columnas de los principales medios del país, se encuentran temas recurrentes, la mayoría de ellos pertinentes por su actualidad y por el interés que despiertan en el público. Por ejemplo los candidatos presidenciales, especialmente Santos y Mockus, están en la mira de los columnistas.

La televisión tiene un gran poder a la hora de determinar cuáles son los temas más importantes. Por esto no es extraño que cuando se abren los noticieros con alguno de los frecuentes y polémicos comentarios de Chávez, la gente hable de Chávez en las calles y las columnas de opinión hablen de él en los medios. Sólo al observar los debates que se han hecho con los candidatos se puede ver cómo los medios establecen cuáles son los principales problemas del país. Tal vez por esta razón muchos colombianos vayan a elegir al presidente sólo pensando en Las Farc y en Venezuela, como si los únicos problemas de este país fueran esos.

A pesar de la concentración casi enfermiza que algunos medios hacen sobre determinados aspectos, también hay otros que logran mantener a través de sus columnistas una diversidad de temas que son de interés para los lectores. Una sociedad es diversa y compleja, de ahí que limitar de manera excesiva los temas de interés, además de ser aburrido, sumerge al lector en una espiral que empequeñece su visión sobre la complejidad de su ciudad, de su país y el mundo.

Estamos en una etapa interesante y se acercan las elecciones presidenciales, pero no se pueden olvidar otros temas importantes como el publicado por la editorial de El Tiempo sobre la reparación de las víctimas de los paramilitares que está frenada por el poco dinero que este grupo ha entregado a pesar de que el proceso ya lleva cinco años. En El Colombiano, por ejemplo, también salió una columna de Andrés Oppenheimer sobre la nueva ley en Arizona que criminaliza los indocumentados. Los lectores necesitan variedad de interpretaciones sobre múltiples aspectos, cosa que olvidan algunos medios. Leyendo algunas de las columnas de la revista Semana se ve una delimitación excesiva de los temas. Todo parece girar alrededor de los candidatos.

El Periodismo de Opinión es pertinente cuando se asume con responsabilidad, por esto finalizaré con algunas preguntas que surgieron mientras leía algunas columnas. ¿Cuál es el objetivo de una columna de opinión? ¿Persuadir o presentar simplemente una posición personal? ¿El Periodismo de Opinión le hace preguntas al lector o le da respuestas y soluciones? ¿Qué tan válido es, que en tiempos de elecciones presidenciales, las columnas se conviertan en propagandas a favor o en contra de determinados candidatos?

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