martes, 13 de abril de 2010

Las encuentas no son la última palabra

Susana Moncada López

¿Para dónde va Vicente? para donde va la gente. Tal vez este el efecto que tengan las encuestas sobre los colombianos, aquellos que votan por una cara conocida, pero que, a la hora de la verdad, desconocen la historia de los candidatos y lo más importante las propuestas de éstos para mejorar la calidad de vida en el país.

Como era de esperarse después de los resultados de las elecciones para el Congreso de la República, el candidato favorito que ahora arrojan las encuestas es Juan Manuel Santos que representa la continuidad del actual gobierno y tiene como su principal objetivo fortalecer la seguridad democrática. Y es tanto el impacto de las encuestas que los aires de los candidatos cambian según éstas. Unos, al parecer, tienen un aire de derrota mientras que otros ya se sienten ganadores.

La última encuesta sorprende sobre todo en los candidatos, que se cree, irán a la segunda vuelta. La alianza entre Mockus y Fajardo parece ponerle más picante a las elecciones, bajando del segundo lugar a Noemí, la candidata del partido conservador y poniendo entonces como favoritos al joven partido verde y al partido de la U.

A pesar del impacto que tiene las encuestas, no se puede olvidar que las opiniones son cambiantes y muchas cosas pueden pasar en la mente de los colombianos para que finalmente decidan por quien votar. Una cosa es lo que se dice y en ocasiones otra lo que se hace en las urnas. Nada raro sería que Mockus haya aumentado su popularidad gracias a que ha salido en los últimos días en diferentes medios de comunicación, primero por su alianza con Fajardo, segundo por la noticia que compartió con la opinión pública sobre su enfermedad.

Las encuestas sorprenden y permiten hacer ciertas reflexiones, pero no pueden asumirse como la última palabra, no deben manejarse de esta manera por los medios de comunicación.

A veces da la impresión de que ahora los candidatos parecen con una calculadora en la mano haciendo las cuentas de los posibles votos que tendrán, cuando en realidad esto siempre será algo incierto. Incluso algunos analistas hablan de alianzas entre Vargas Lleras y Santos para responder a la alianza entre Mockus y Fajardo. Por otro lado los más debilitados, según los análisis, son Noemí Sanín y Rafael Pardo.

Pero más allá de hacer pronósticos e interpretar las encuestas como si fueran un ultimátum es mejor hacer reflexiones sobre éstas para poder acercarse a los verdaderos intereses de los colombianos. Lo que se puede decir es que el país se debate hoy entre la continuidad de la seguridad democrática, pero también entre el deseo de tener un cambio que le apunte a temas como la educación, el deporte y la cultura ciudadana. Tal vez esto hable de un cansancio de los ciudadanos que no quieren polarizarse más entre uribistas y antiuribistas.

Lo cierto es que los medios de comunicación deben buscar reflejar los interese de la gente, pero no utilizar las opiniones, siempre tan cambiantes, para hacer con éstas un espectáculo. También los candidatos deberían volver a sus reales propuestas para gobernar el país y olvidarse un poco de la calculadora.

1 comentario:

  1. Muy buen comentario. Escrito con propiedad, con agilidad, con un buen enfoque. La redacción es casi impecable.

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