lunes, 15 de marzo de 2010

Hacia dónde va el Congreso de República

Susana Moncada López

Conservar, este es el objetivo de los colombianos según los resultados de las votaciones para elegir Cámara de Representantes y Senado. Con 28 curules en la cámara alta para el partido de la U y 22 para el partido conservador se puede decir que una parte significativa de los colombianos está contenta con el gobierno de Uribe, especialmente con la seguridad democrática.

Y es que aunque la seguridad debe darla constitucionalmente el Estado sin importar el gobierno, ésta se convirtió en una propuesta de diferentes campañas políticas que, al parecer, tienen el visto bueno del presidente Álvaro Uribe, quien al no poder ser reelegido, pasó a hacer unas criticadas apreciaciones que favorecen a candidatos y partidos aprovechando así su popularidad para influenciar el voto de los colombianos.

Por otro lado el partido liberal obtuvo 17 curules, lo que le da una representatividad buena en el Congreso de la República y le abre las puertas al candidato presidencial Rafael Pardo.

Para sorpresa de muchos el cuestionado Partido de Integración Nacional (PIN) logró 9 curules a pesar de que sus miembros, que se definen como la tercería uribista en el Congreso, están siendo investigados por parapolítica o son familiares de ex congresistas juzgados por tener nexos con paramilitares. La reputación de este partido es tan negativa que sus siglas han sido objeto de burla, así PIN se ha traducido en Paracos Insisten Nuevamente. Es triste que los colombianos no hayan castigado con sus votos a personas relacionadas con el paramilitarismo y que protagonizaron uno de los escándalos más vergonzosos en la historia del país. ¿Qué pasó entonces? Buena pregunta. Con estos resultados no se lograron eliminar las sombras sobre el accionar de los congresistas, así que es difícil todavía decir borrón y cuenta nueva frente a las alianzas oscuras en el Congreso.

El resultado de las votaciones tuvo un sabor dulce para los uribistas y los conservadores, pero un sabor amargo para Cambio Radical y su candidato presidencial Germán Vargas Lleras. La pérdida de siete curules con relación al 2006 puede tener preocupado al candidato que se perfila como uno de los favoritos. Sin embargo es difícil establecer tendencias en las votaciones presidenciales debido a que los partidos políticos se han concentrado más en las campañas de presidentes que de representantes a la cámara y al senado. Así que el retroceso de Cambio Radical no necesariamente se traduce en la debilidad de Germán Vargas Lleras para convertirse en el próximo presidente de Colombia.

El Partido Verde también sorprendió al ganar cinco curules en el senado y obtener con Gilma Jiménez la segunda votación individual más alta de 188.416 votos. Este apoyo a un partido que apenas nació el 2 de octubre del año pasado muestra que los colombianos, aunque quieren conservar los avances en seguridad logrados por el actual gobierno, también le apuestan a propuestas nuevas y creen en una forma diferente de hacer política. Aunque cinco curules parecen poco comparadas con 28 del partido de la U son un avance que consolida la fuerza del Partido Verde y su capacidad para representar a los colombianos en el Congreso de República y por qué no a nivel municipal y departamental.

No sólo Antanas Mockus saborea la victoria como candidato presidencial pues con él también celebran Peñalosa, Lucho Garzón y todos los miembros del Partido Verde que, si por algo se han diferenciado de los demás partidos, es por el compañerismo entre los integrantes, que en lugar de atacarse, como lo hacen en el partido conservador Noemí Sanín y Andrés Felipe Arias y como lo hicieron en su momento César Gaviria y Gustavo Petro en el Polo Democrático, se apoyan y creen en las capacidades que tiene cada uno para representar al país.

Con sinsabores debe estar el Polo Democrático que perdió dos curules con relación al 2006, sin embargo la pérdida no fue tan significativa y uno de sus miembros, Jorge Robledo, obtuvo también una de las votaciones individuales más altas con 152.936 votos. Aún así Gustavo Petro no está derrotado, pero lo que más lo afecta es la relación que establecen muchos colombianos entre él y el presidente venezolano Hugo Chávez . Además, en su contra, figuran los comentarios de Uribe que al parecer le está gustando hacer publicidad política a favor de sus consentidos dentro de los cuales, por obvias razones, no se encuentra Petro.

Si las elecciones fueron amargas para el Polo, qué podría decirse de Compromiso Ciudadano, el partido de Sergio Fajardo que sólo logró una curul en el senado. Así las cosas este partido tiene poca representatividad en el Congreso lo que pone en duda la posibilidad de Fajardo de ser presidente.

La Corte Constitucional tiene varios retos para este periodo, entre ellos, recuperar su legitimidad y credibilidad, pero este objetivo se nubla con la presencia en el nuevo Congreso de familiares de parapolíticos y personas investigadas por parapolítica. Pero lo que es cierto es que la Reforma Política que fue aprobada el año pasado deberá definir las sanciones para los partidos políticos aliados con grupos ilegales. El poder legislativo deberá crear un estatuto que obligue a los partidos a hacer trasparentes sus campañas.

Otro objetivo para el Congreso tiene que ver con la Ley de Víctimas propuesta del partido liberal que busca la creación de un estatuto de víctimas que garantice la asistencia humanitaria y la reparación integral. Según las tendencias en el Congreso esta propuesta podría ser apoyada.

Con la polémica generada por los decretos de la emergencia social, la reforma a las leyes de la salud será prioridad para el Congreso y aunque hay mayorías uribistas es probable que los decretos se hundan en la Corte debido a que diversos sectores de la sociedad estuvieron en contra y hasta la Procuraduría pidió que éstos se declararan inconstitucionales.

A pesar de que se mantienen tendencias uribistas y conservadoras, aparecen nuevos partidos y caras jóvenes que pueden significar el comienzo de una renovación política. Este podría ser el momento de dejar de atacar al otro para dejar que las acciones de cada partido hablen por sí mismas.

1 comentario:

  1. Este artículo responde a las expectativas expuestas en el temario inicial. Pone en cuestión la composición del Congreso, con base en datos y elementos obtenidos de la información diaria. Está muy bien escrito. Es crítico.

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